La robótica móvil se ha erigido como uno de los grandes pilares de la logística moderna, las fábricas inteligentes y, por extensión, de la industria 4.0. España cuenta con un tejido industrial que se encuentra en plena transición hacia la automatización de sus procesos… y liderar este cambio es una de las claves para garantizar la competitividad de nuestras empresas respecto al resto de Europa. Ante este escenario de plena transformación, figuras como las de Eduardo Munera resultan especialmente relevantes a la hora de entender hacia dónde vamos. Fundador y CEO de Deliverance Enterprises, iniciativa acelerada por POLO positivo que busca revolucionar la integración de soluciones robóticas, y vicepresidente de la Asociación de Robótica Móvil Española (ARME), hablamos con él sobre el futuro de la automatización, los desafíos que afronta el talento emergente y las ventajas de ecosistemas como el de POLO positivo.
El objetivo de ARME es consolidar a España como líder mundial en robótica móvil: ¿Qué acciones estáis impulsando desde este organismo para marcar la diferencia?
Desde ARME trabajamos activamente para posicionar la robótica móvil y sus aplicaciones como una palanca estratégica para la competitividad industrial en España. Lo hacemos desde tres frentes principales: impulsando la visibilidad y el reconocimiento de nuestros socios como actores clave en la adopción tecnológica; promoviendo la profesionalización del sector a través de iniciativas como nuestra Robot Academy; y manteniendo una vigilancia constante sobre la evolución tecnológica, los movimientos del mercado y las nuevas oportunidades de aplicación.
¿Cuáles son los principales retos y oportunidades de la robótica móvil actualmente?
Uno de los mayores retos es alinear las necesidades reales de los clientes con las capacidades actuales de la robótica móvil. Existe mucho ruido alrededor de tecnologías emergentes, y no siempre es fácil distinguir entre innovación con impacto tangible y tendencias pasajeras. La gran oportunidad está precisamente en esa capacidad de traducir tecnología madura en soluciones concretas que mejoren eficiencia, productividad y sostenibilidad.
En POLO positivo apostamos por iniciativas como Moving Robots y Deliverance Enterprises para contribuir a la industria y al emprendimiento, ¿qué valor crees que aportan este tipo de ecosistemas y qué valores comparte con la filosofía de ARME?
Compartimos con POLO la ambición de generar impacto real en nuestro entorno local, pero con una visión global. Ecosistemas como POLO aportan algo fundamental: conexión entre talento, industria e innovación aplicada. Estar rodeados de empresas que comparten esa mentalidad de transformación y crecimiento en sus respectivos sectores no solo es enriquecedor, sino también una fuente constante de inspiración y colaboración.
Desde tu experiencia en puestos de dirección, ¿qué consejo le darías a los emprendedores que buscan consolidar su solución y escalar en el mercado actual?
El product-market fit es absolutamente clave. No importa lo innovadora que sea una tecnología si no resuelve un problema real que alguien esté dispuesto a pagar por solucionar. Mi consejo sería: primero identifica un problema claro, después conviértelo en una producto o servicio que lo solucione y finalmente estructúralo como una solución escalable. Solo cuando esa base está validada tiene sentido pensar en crecimiento y expansión.








